Esta Ruta, concebida por Olga Subirós, recorre el Poblenou para leer el aire no como vacío, sino como materia política: un medio cargado de polvo, tráfico, trabajo, memoria industrial y prácticas artísticas que nos obliga a pensar qué respiramos, quién puede hacerlo y cómo la ciudad distribuye de forma desigual el derecho universal a respirar.