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Turistización / decrecimiento turístico Asamblea de Barrios por un Turismo Sostenible (ABTS) - Exposición en línea-

Lugar:

Precio: Actividad gratuita
Exposición

Artistas: Javier Camarasa – Jorge Luis Marzo, Irati Gorostidi – Jonander Agirre Mikelez – Ana Aitana Fernández Moreno, Valeriano López, Rogelio López Cuenca, José M. Palmeiro, Óscar Pérez, Pedro Ortuño y vídeos de la ABTS

Curadoras: Asamblea de Barrios por un Turismo Sostenible (ABTS) y HAMACA

Después de décadas de predominio abrumador del ficticio relato «el turismo es bueno para todos» y del más reciente cuestionamiento de este hecho por parte de los movimientos sociales, es una realidad indiscutible que la turistización se ha convertido en una inquietud colectiva y una fuente de conflictos diversos.

La Asamblea de Barrios por un Turismo Sostenible (ABTS) estamos realizando un análisis de los impactos del turismo de masas en Barcelona y en los barrios, y de acuerdo con este análisis lanzamos una propuesta de decrecimiento turístico para la ciudad basada en la desespecialización y diversificación de su economía; es decir, en la reducción de los flujos y de la actividad turística generando alternativas económicas que eviten una crisis que sufriríamos sustancialmente las clases bajas. Más allá de las reticencias iniciales que acostumbran a despertar términos como decrecimiento, hay que decir que el decrecimiento turístico llegará antes o después: sujeto a diversos factores poco previsibles como, por ejemplo, la situación geopolítica en otros destinos, las volátiles modas turísticas o los atentados terroristas, la industria turística no puede crecer indefinidamente y en algún momento decaerá. Seguramente, es preferible que este decrecimiento tenga lugar de manera acordada y programada en forma de diversificación económica que de forma accidental y repentina, golpeando sobre todo a las clases trabajadoras; se trataría de una caída similar a la de la industria del ladrillo de hace algunos años.

No resulta fácil determinar, por falta de precedentes, cómo llevar a cabo este proceso de desturistización, pero es obvio que elementos como, por ejemplo, el urbanismo, la gestión de infraestructuras, la fiscalidad o la legislación laboral y ambiental juegan un papel en todo esto; también cuesta pensar en ello sin un motor de lucha social que haga frente a los grandes intereses económicos. Recientemente, desde la ABTS hemos impulsado un grupo de investigación informal sobre decrecimiento turístico y alternativas económicas, un proyecto abierto para reflexionar sobre cómo se puede llevar a cabo este tipo de transición.

A nivel formal, de momento el decrecimiento turístico solo ha llegado a ser una mención decorativa en un plan urbanístico del Ayuntamiento. Es posible que sea un concepto aún extraño para la mayoría de las barcelonesas y los barceloneses, pero no lo es la pregunta «¿hay que reducir la afluencia de turistas a Barcelona, o aún puede aumentar su flujo anual?». En pocos años la respuesta a esta pregunta, que hasta hace poco ni tan siquiera era considerada seria, ha cambiado de manera radical y ha evolucionado rápidamente hacia la primera opción, sobre todo porque la turistización está provocando injusticia, ya que aumenta las desigualdades sociales y somete a la ciudad a unas tensiones brutales.

Por otro lado, las personas que vivimos en Barcelona y sufrimos su turistización también viajamos —cuando podemos— y mayoritariamente lo hacemos siguiendo las modas y tendencias del turismo de masas y/o sus versiones supuestamente alternativas. Es decir, se da la paradoja de que somos cada vez más conscientes de los nefastos efectos del desarrollo turístico en nuestra ciudad y en otros lugares cercanos porque lo vemos y lo sufrimos, pero, en cambio, cuando viajamos a menudo asumimos el rol de turista acrítico, de consumidor de lugares, completamente ajeno a las consecuencias de la suma de todas estas experiencias turísticas individuales. Esta contradicción se refleja en las dos fuentes que alimentan con vídeos esta exposición: la experiencia turística en sí y la reflexión y acción críticas al respecto.

La Asamblea de Barrios por un Turismo Sostenible se constituyó en el año 2015 como espacio de coordinación de diversos colectivos y entidades, tanto de barrio como temáticos, que compartimos una crítica radical al modelo de ciudad y específicamente al modelo turístico vigente en Barcelona. No se trata de una lucha contra turistas, sino contra las industrias que se lucran con ese tipo de turismo y contra las Administraciones públicas que permiten y/o fomentan este modelo turístico de ciudad.

Esta experiencia empezó con una diagnosis colectiva, barrio a barrio y con perspectiva vecinal, de los impactos sociales y ambientales del turismo en la ciudad. Esta sería su síntesis:

– Expulsión del vecindario debido a la sustitución del parque de viviendas por alojamientos turísticos (tanto hoteles como pisos turísticos, tanto legales como ilegales), y a la subida de alquileres a la que contribuyen activamente la turistización y el atractivo turístico construido bajo la marca Barcelona.

– Desaparición del comercio de uso cotidiano y sustitución por negocios y servicios turísticos inútiles para el vecindario; en el caso de establecimientos utilizados tanto por turistas como por locales, el encarecimiento de precios los hace inasequibles para el vecindario.

– Saturación del espacio público por grandes grupos de personas, terrazas y todo tipo de vehículos de alquiler, con graves problemas de movilidad, accesibilidad y, más generalmente, para poder disfrutar tranquilamente del espacio urbano.

– Saturación de la red de transporte público.

– Problemas ambientales: la calidad del aire se ve gravemente afectada por la proliferación de aviones, cruceros y tráfico rodado; el hiperconsumista turismo de masas genera además gran cantidad de residuos plásticos y otros; consumo de agua y energía muy por encima de la media de la población residente.

– Precarización y explotación laborales, debidas a la especialización del mercado de trabajo en el sector turístico, especialmente injusto: sueldos muy bajos y condiciones muy duras, externalización de servicios y, en consecuencia, endurecimiento de las condiciones laborales, trabajo sin contrato, etc.

– Especialización de diversos barrios en ocio nocturno, lo que ocasiona al vecindario serios problemas de ruido nocturno y dificultades para dormir.

– Más generalmente, la ciudad y su economía desarrollan una dependencia creciente del sector turístico tendente al monocultivo; se trata de un sector que genera inmensos beneficios pero muy poco redistributivo, y en cambio produce graves injusticias y aumenta las desigualdades sociales.

Una conclusión de todo ello es que los procesos de turistización son tmabién problemas graves de salud pública, ya que todos los factores enumerados acaban repercutiendo en la precarización vital y la expulsión de la población, e incidiendo tanto en la salud física como en la salud mental.

Esta exposición reflexiona sobre los conflictos generados en los últimos años entre la actitud turística y la vida cotidiana. Se han empleado dos fuentes: por un lado, la principal, el archivo Hamaca, del que hemos seleccionado algunas piezas que identificamos principalmente con la experiencia turística, ingenua y ajena a posibles impactos, y que también ponen en evidencia las contradicciones propias de la turistización. Y, por otro lado, algunos vídeos propios de la ABTS, que muestran de manera directa nuestra crítica a la industria, el sistema turístico y la ideología subyacente.