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THE BEE WHO FORGOT THE HONEY

EXPOSICIÓN DESLOCALIZADA A DIFERENTES LUGARES DE LA CIUDAD

Esta exposición múltiple y deslocalizada (repartida en varios espacios y ubicaciones de la ciudad), presenta una nueva aproximación al concepto de paisaje partiendo de una perspectiva que va más allá del tradicional problema de la representación, el entorno o la naturaleza, a menudo entendidos como simples continentes. Concebida como un paseo urbano, indomable y siempre incompleto, la exposición ofrece diferentes ramificaciones y posibles paradas que indagan de manera singular en los problemas que esconde nuestra idea moderna de paisaje.
Con este objetivo, la reflexión parte del concepto de inapropiable, desarrollado por el filósofo italiano Giorgio Agamben, que repiensa la idea metafísica de un mundo «a disposición del hombre» y transparente al conocimiento de este. A través de una crítica del estatus de la imagen (su realidad ontológica y su función simbólica), la subversión que supone el relato de un progreso reconfortante o el retorno a una temporalidad más existencial y fenomenológica, los artistas de la muestra proponen una nueva manera, más espiritual, humilde o afectiva, de ser-en-el-mundo, es decir, de entrar en relación con el paisaje, entendido como este entorno natural que el hombre a menudo ha considerado como un simple telón de fondo o una escena meramente antropocéntrica.
En las obras de David Claerbout, Hans Op de Beeck, Guido van der Werve o Michael Sailstorfer, por ejemplo, el paisaje ya no aparece como un escenario o un horizonte que tiene que ser explorado, un todo ajeno al hombre o una reserva de activos que todavía se tienen que explotar, sino como el símbolo de la importancia ontológica de un estado del mundo (y del ser). Un espacio, un pensamiento, una fisura que siempre se escapa, que se pierde entre los dedos, inaccesible y inapropiable, fuera de esta esfera del uso y de la utilidad en que, en esta era de consumo y obsolescencia, tendemos a confinarlo todo.

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